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En 1989 el canalseisdejulio parecía ser un grupo que apenas alcanzaría para producir dos o tres videos antes de desvanecerse. Que la espontánea aventura de aquel equipo haya llegado a una década y media de permanencia, y a más de medio centenar de títulos producidos habla de un logro mayor a la casi nula esperanza de vida que todo mundo pronosticó a este medio sui géneris.
Si a los anteriores e involuntarios logros le añadimos la amplísima difusión alcanzada por trabajos como Crónica de un fraude (1988); La guerra de Chiapas (1994) y Taltelolco, las claves de la masacre (2002) cuyas copias han circulado por decenas de miles, o si nos referimos a otra serie de documentales que con el sello de esta productora alcanzaron a la larga una muy buena difusión; y si a ello sumamos la confianza que diversos movimientos sociales han depositado en canalseisdejulio como medio de información y las innumerables expresiones de apoyo recibidas de todos los rincones y todos los estratos del país y en algunos casos del extranjero, es indudable que hemos superado ampliamente unas metas que, por cierto, en 1989 eran casi inexistentes.
En mayo de 1988, el grupo que después formaría canalseisdejulio exhibió El tiempo de la esperanza, un documental que mostraba los recorridos del entonces candidato del Frente Democrático Nacional, Cuauhtémoc Cárdenas, por el México agrario. En aquel año para casi todo el mundo era difícil de entender que se le ofertara un videocassette como otro medio para estar mejor informado; en ese entonces el título de aquel primer intento -El tiempo de la esperanza- reflejaba con fidelidad lo que estaba sucediendo en todo México, pero de manera muy especial en el campo mexicano.
15 años y algunos meses después de ese primer ensayo, canalseisdejulio produjo el documental Democracia para imbéciles, un trabajo marcado por la deseperanza y el desencanto. Curiosamente, los herederos de aquel gran movimiento que motivó el viejo documental titulado El tiempo de la esperanza hoy utilizan exactamente esa misma frase (es tiempo de la esperanza) como lema de campaña de un partido cuyos candidatos, en su mayoría, han traicionado el sentido profundo de la rebelión ciudadana de 1988 y tan solo se disputan los puestos de elección popular como un medio para obtener beneficios personales. Pero entre El tiempo de la Esperanza y Democracia para imbéciles está escrita la difícil biografía del canalseisdejulio y una buena parte de la historia personal de quienes forman o formaron parte de él; también hay tres lustros de historia reciente de México, y una visión permanentemente crítica, en ocasiones ácida o en otras serena y un regusto agrio que mañana, o tal vez pasado mañana tenga otro saborcillo. ¿Quién sabe?
